Transparencia · Metodología

Cómo tasamos: nuestro método

Aquí no hay magia ni un número sacado de la manga. Cada valoración se apoya en un proceso con cuatro fuentes, cruzadas con criterio, no automatizadas a ciegas.

1. Precio nuevo + depreciación

Partimos del precio actual de cada componente en las principales tiendas, y le aplicamos curvas de depreciación calculadas según su antigüedad, generación y demanda. No todo se deprecia igual: una gráfica muy buscada aguanta valor, una plataforma descatalogada se hunde.

2. Precios reales de segunda mano

Contrastamos con lo que de verdad se paga en el mercado de segunda mano —no lo que piden los vendedores, sino las operaciones que se cierran—, para que el número refleje la realidad y no el optimismo de un anuncio.

3. La voz de la comunidad

Revisamos foros y comunidades especializadas donde gente que sabe de hardware compra, vende y opina. Ahí es donde se detectan las trampas reales: modelos problemáticos, componentes sobrevalorados y avisos que ningún catálogo recoge.

4. Criterio experto

Y por encima de todo, 20 años montando, reparando y comprando hardware. La experiencia es lo que decide cuándo una regla general no aplica: un socket muerto que hunde el valor de un equipo, una gráfica que envejece mejor de lo que su gama sugiere, o un chip recortado que se vende como el bueno.

Siempre actualizado

Además, el mundo del hardware cambia constantemente —salen tarjetas nuevas, se mueven los precios, aparecen problemas—, y por eso revisamos y actualizamos los datos de forma continua. Un precio de hace un año no vale hoy, y aquí lo sabemos.

El objetivo es simple: que nadie pague de más ni le cuelen un equipo reventado. Ni te clavan, ni clavas. — Yilmar, 20 años montando y reparando PCs.


← Probar el tasador